23.10.2026

Aire seco en el dormitorio: por qué te despiertas con la garganta seca en invierno

Con la calefacción encendida, la humedad del dormitorio puede bajar del 30 %. Por qué pasa, cómo medirla y qué cambios notarás desde la primera noche.

Suele empezar a finales de octubre. Te despiertas con la garganta como papel de lija, los labios agrietados y, al quitarte el jersey, el pelo se te queda de punta. No te pasa nada raro. El aire de tu dormitorio está demasiado seco.

La mayoría dormimos mejor con una humedad relativa de entre el 40 y el 60 %. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) toma como referencia de confort en invierno un 40 a 50 %. Con la calefacción encendida, muchos dormitorios bajan al 25 o 35 %. Lo que más ayuda no es un humidificador, sino un dormitorio algo más fresco y una cama más cálida.

Dónde se nota más en España

En la costa mediterránea, en el Cantábrico o en Galicia, el aire seco rara vez es el problema; allí preocupa más la humedad. Donde más se nota es en el interior (Madrid, Castilla, Aragón, Navarra) y en cualquier piso con calefacción central, radiadores o bomba de calor. El aire acondicionado en modo calor también reseca bastante el ambiente.

Por qué el aire se seca tanto en invierno

El aire frío apenas puede contener vapor de agua. Una mañana de invierno a 5 °C con un 80 % de humedad parece húmeda, pero ese aire lleva muy poca agua. Cuando entra en casa y la calefacción lo sube a 21 °C, la cantidad de agua es la misma, pero ahora el aire podría contener mucha más. La humedad relativa cae a alrededor del 28 %.

Aun así, hay que ventilar. Sin renovar el aire se acumula humedad en paredes y ventanas y aparece el moho. El inconveniente es que cada ventilada mete aire de invierno, que es seco, y la calefacción lo seca todavía más.

Lo que el aire seco te hace mientras duermes

Pasas siete u ocho horas respirando sin beber nada. Si duermes con la boca abierta, por ejemplo con la nariz tapada, la garganta se seca aún más deprisa. Las señales habituales:

  • garganta seca o rasposa al despertar
  • nariz reseca, a veces con costras o algún pequeño sangrado
  • labios agrietados y piel tirante en mejillas y manos
  • ojos que pican por la mañana
  • pelo encrespado y con electricidad estática

Si tienes dermatitis atópica o piel sensible, es probable que notes un empeoramiento en cuanto se enciende la calefacción. Hablamos de qué puede hacer la ropa de cama en pieles sensibles y atopia: cómo elegir la ropa de cama.

Si la garganta sigue irritada más de una o dos semanas, o tienes fiebre, pide cita con tu médico. El aire seco explica muchas cosas, pero no todas.

Primero, mide

Un higrómetro digital cuesta entre 10 y 15 euros y en un día te dice si tu dormitorio está realmente seco. No lo pongas junto al radiador ni en el alféizar, sino en el centro de la habitación, más o menos a la altura de la cama. Míralo al acostarte y al levantarte. Por tu propia respiración, el valor de la mañana suele ser unos puntos más alto.

Cinco cosas que ayudan de verdad

1. Baja la calefacción del dormitorio. Parece al revés, pero la misma cantidad de humedad da una humedad relativa más alta a 18 °C que a 21 °C. En el ejemplo de antes, sería alrededor de un 34 % en lugar de un 28 %. Además, un dormitorio fresco es mejor para dormir: entre 16 y 19 °C va bien a la mayoría, como explicamos en la temperatura ideal para dormir.

2. Calienta la cama, no la habitación. En un dormitorio más fresco necesitas un nórdico que abrigue de verdad. Nuestro edredón nórdico de invierno de bambú lleva 400 g/m² de relleno y funda interior de bambú, así que el calor se queda contigo y la humedad que sueltas por la noche puede salir. Si dudas entre uno y otro, lee la diferencia entre el edredón de verano y el de invierno.

3. Ventila poco rato y a fondo. Una ventana entreabierta todo el día enfría las paredes y deja entrar aire seco durante horas. Mejor abre bien las ventanas diez minutos al levantarte, si puedes con corriente cruzada. El aire se renueva antes de que la habitación se enfríe del todo.

4. Añade humedad con cabeza. Un humidificador solo tiene sentido si mides durante días menos de un 35 %. Vacía y limpia el depósito cada día, porque en el agua estancada crecen bacterias y moho. No lo pongas por encima del 50 %: a partir del 60 % los ácaros y el moho están encantados. Tender la ropa dentro del dormitorio sube la humedad, pero en una habitación pequeña acaba en condensación en los cristales. Mejor en otro sitio.

5. Deja un vaso de agua en la mesilla. Unos sorbos antes de dormir y si te despiertas de madrugada. El aire no cambia, pero tu garganta lo nota.

Qué tiene que ver tu ropa de cama

La ropa de cama no humedece el aire. Lo que sí decide es cómo pasan la noche tu piel y tu pelo.

Los tejidos sintéticos como el poliéster y la microfibra casi no absorben humedad. Con el aire seco se cargan de electricidad estática enseguida; es ese chisporroteo al salir de debajo de una manta polar. La viscosa de bambú es una fibra de celulosa que sí absorbe humedad, más que el algodón. Por eso apenas se carga y en invierno no da sensación húmeda ni pegajosa.

Para la cara y el pelo lo que más cuenta es lo liso que sea el tejido. Una funda de almohada de bambú en satén de 400 hilos es tan lisa que el pelo y la piel se deslizan en lugar de rozar. Si en invierno se te encrespa el pelo, lo notarás en pocas noches. Más sobre esto en por qué el bambú es bueno para la piel y el cabello.

Lava la ropa de cama a 30 °C y sin suavizante. El suavizante deja una película sobre las fibras que les resta capacidad de absorber humedad. Cada cuánto conviene lavarla lo tienes en cada cuánto lavar las sábanas.

Tu dormitorio, listo para el invierno

  • calefacción del dormitorio entre 16 y 19 °C, o el radiador cerrado
  • un higrómetro en el centro de la habitación, con el 40 a 60 % como objetivo
  • diez minutos de ventilación por la mañana
  • un nórdico de invierno con funda transpirable
  • funda nórdica y sábana bajera de bambú, que absorben humedad y no se cargan
  • un vaso de agua en la mesilla

Para cortinas, corrientes de aire y el resto de la habitación, lee prepara tu dormitorio para el invierno. Y si en Navidad tienes familia en casa, nuestra lista te ayuda a preparar la cama de invitados.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la humedad ideal en el dormitorio?

Entre el 40 y el 60 %. Por debajo del 40 % la piel y las mucosas se resecan antes; por encima del 60 % proliferan el moho y los ácaros. En invierno, entre el 40 y el 50 % es un objetivo realista.

¿Por qué me despierto con la garganta seca?

Normalmente por el aire seco unido a respirar por la boca mientras duermes. Un dormitorio más fresco y un vaso de agua antes de dormir ayudan. Si dura más de una o dos semanas, consulta con tu médico.

¿Sirve poner un cuenco de agua sobre el radiador?

Muy poco. Se evapora tan poca agua que en un dormitorio apenas se nota. Bajar la calefacción del dormitorio tiene más efecto.

¿Es buena idea un humidificador en el dormitorio?

Solo si mides durante días una humedad por debajo del 35 %. Limpia el depósito a diario y no lo programes por encima del 50 %.

¿La ropa de cama de bambú da electricidad estática en invierno?

Mucha menos que el poliéster o la microfibra. La viscosa de bambú absorbe la humedad del aire y de la piel, así que apenas se carga.

Ver nuestros nórdicos de invierno de bambú

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